dijous, 22 de novembre del 2012

A VUELTAS CON LA MUJER BRAVA

Hemos leído el cuento número XXXV de El conde Lucano, titulado "Del mancebo que quería casar con mujer brava" y nos ha hecho pensar acerca de cómo han cambiado -o no- las relaciones de pareja. Así que nos hemos puesto manos a la obra para actualizar el tema, para versionarlo y contar la historia desde otros puntos de vista. Los alumnos le han puesto muchas ganas, han trabajado en clase y han ensayado en sus casas una breve teatralización.
No siempre es fácil superar el miedo escénico, perder la sensación de rídículo, comunicar en público un trabajo privado... Pero han superado la prueba. Y además, nos hemos divertido.

Alba, Gabriel, Joel, Miriam y Sergio han creado una versión actualizada de carácter realista inspirada en la triste realidad de la violencia de género. Por otro lado, Pere, Aarón y Alba le han echado unas gotas de humor al recrear la anécdota en un mundo global, en el que el joven enamorado era  un muchacho mejicano, el padre de la mujer brava, un viejo porteño y la moza casadera parecía llegada de la Meseta castellana.

He aquí un pequeño documento.

Felicidades a todos ellos
 
 
 

dimarts, 13 de novembre del 2012

EXEMPLO XXXVIII, del Libro del Conde Lucanor y Patronio

"De lo que aconteció a un hombre que iba cargado de piedras preciosas y se ahogó en un río"


 
 
Por fin van llegando los resultados. La primera entrega es de Mariona, Aida y Paula que han trabajado el cuento número XXXVIII: un hombre que llevaba un saco cargado de joyas y se veía obligado a cruzar un caudaloso río. A pesar de las advertencias que recibió para que aligerara el saco si no quería hundirse con él, se adentró con la carga en las turbias aguas de aquella corriente. En efecto, no pudo cruzar a la otra orilla y se hundió con todo su tesoro.
 
 
Paula, Aida y Mariona han actualizado el cuento y se lo han dedicado a un público infantil y juvenil. Han transformado el saco de joyas en aquello que hoy los jóvenes valoran sobremanera: los juegos de ordenador, una carga que, en ocasiones, les impide cruzar la corriente, a saber, tener buenos resultados académicos.
 
 
Además, nos han amenizado la clase con una escenificación de su trabajo, una puesta en escena muy lograda, y una interpretación muy digna: Paula encarnó muy bien al joven adicto; Mariona era una madre perfectamente creible; Aida interpretó fidedignamente  a la profesora.
 
 
Aquí tenéis parte de su trabajo: hecho a mano y terminado con tecnología punta. Tradición u modernidad al servicio de todos.
 
 
 
Gracias y... ¡Enhorabuena!